Cómo preparar los objetos frágiles para una mudanza

Cómo preparar los objetos frágiles para una mudanza

Cuando se acerca una mudanza, observamos nuestras pertenencias más delicadas con el miedo a si llegarán “enteras” al destino. Espejos, vajillas, obras de arte, piezas de cerámica, cuadros y fotografías enmarcadas, aparatos electrónicos, muebles antiguos, pianos, lámparas… Seguro que son muchos los objetos frágiles en tu vivienda, más de los que has imaginado hasta este momento. Para evitar riesgos como rozaduras o roturas, hay que seguir un proceso de embalaje específico y muy cuidadoso. Solamente así conseguirás que no sufran el traslado y sigan luciendo con todo su esplendor en tu nuevo hogar.

Antes de comenzar, es preciso que tengas a mano todo tipo de materiales protectores. Necesitaremos metros suficientes de plástico de burbujas, cajas de cartón resistente y grosor considerable, papel de periódico o papel de embalar, revistas que ya no nos interesen, cartones de bases de huevos, espumas, cinta adhesiva, grapadora y rotuladores. Estos productos son bastante asequibles, pero si el objeto tiene un valor económico (o sentimental) importante para ti, es aconsejable que compres materiales de embalaje profesionales y de alta calidad para reducir a cero cualquier tipo de percance que pueda suceder por el camino.

 

Cómo embalar nuestros objetos frágiles

Con todo preparado, te damos unas breves instrucciones para que puedas comenzar ya con el embalaje de objetos frágiles:

–      Envuélvelos en plástico de burbujas pieza por pieza y utiliza una caja para cada una de ellas. Así evitarás que los objetos choquen entre ellos. Intentar ahorrar en cajas puede salirte muy caro después, cuando descubras que tu objeto más preciado está hecho pedazos…

–        La base de las cajas debe ser firme y con revistas o bolas de papel que puedan amortiguar los objetos. Además, tienes que intentar que queden fijos, es decir, que no se muevan ni “bailen” en la caja: utiliza para ello espuma de poliuretano o piezas de poliestireno.

–        Tienes que poder cerrar la caja sin presionar el objeto, es decir, tiene que ser adecuada a su tamaño. Utiliza toda la cinta adhesiva que necesites para asegurarte de que queda bien protegido y que la caja no se abra durante el trayecto, ni por la parte superior ni por la inferior.

–       Siempre que sea posible, introduce los aparatos electrónicos en sus cajas originales. Si no dispones ya de ellas porque las desechaste en su momento, puedes preguntar a tu empresa de mudanzas. En Mudanzas Andalucía disponemos de todo tipo de cajas y tamaños para asegurar el correcto traslado de todos los bienes.

–      Es importante que señales en el exterior de la caja que el contenido es frágil. Así, los profesionales de tu empresa de mudanzas manipularán la carga con un cuidado especial. También conviene que realices otras anotaciones como la posición en la que debe permanecer la caja. Así como si hay que evitar colocar otros bultos encima.

 

Deja el traslado de las pertenencias más delicadas en manos de profesionales

Por último, y no menos importante, es que encargues el traslado de tus pertenencias más delicadas a profesionales, ya que ellos te garantizarán la máxima seguridad. Debes saber que en el 90 % de las mudanzas los inquilinos tienen objetos frágiles, así que lo mejor es que no los lleves por tus propios medios ya que cualquier mínimo detalle que dejes al azar, puede jugar en tu contra.

En Mudanzas Andalucía te animamos a que te pongas directamente en contacto con nuestra empresa. Somos especialistas en mudanzas completas que, por supuesto, incluyen el traslado de objetos frágiles. Nuestra experiencia y profesionalidad nos avala. Además, si deseas evitar los pasos anteriores, nuestro equipo se encargará de la tarea de embalar usando las protecciones adecuadas. Así, tus objetos llegarán a su destino sin ningún esfuerzo para ti y con la máxima precaución. ¡Llegarán sanos y salvos!

Write a comment